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¿Cuál es el grosor de suelo recomendado para tu gimnasio?

Introducción

Como propietario de un centro deportivo, debes tener claro qué grosor de suelo es el adecuado para proteger al equipamiento y a las personas. Fundamentalmente, deberías tener un suelo que cree el ambiente adecuado y mantenga a los vecinos felices. Teniendo esto en cuenta, ¿cuál es el grosor recomendado para el suelo de tu gimnasio?

La respuesta dependerá del análisis de ciertos factores relevantes. Estos incluyen el tipo de equipamiento que tienes en el gimnasio, la naturaleza de las actividades ofrecidas en el centro, el más que probable ruido al caminar, y el bienestar de tus usuarios. Considerar estos factores en una etapa temprana facilitará las cosas tanto a ti como a quienes hacen uso del gimnasio.

Elegir el grosor adecuado para el suelo de tu gimnasio merece el mismo tiempo y planificación que cualquier otro aspecto de tu centro. Hacerlo mal o tomar una decisión precipitada puede resultar en una reforma costosa. 

Para comenzar, debemos considerar un factor de suma importancia. Piensa en quiénes podrían verse afectados por tu gimnasio y sus actividades. Romper la quietud de una clase de yoga es una cosa, pero ser un incordio para tus vecinos puede generar quejas al superar el límite de decibelios permitidos.



Salas e inmuebles adyacentes

Hay dos posibles escenarios al elegir un suelo de gimnasio:

  1. Estás remodelando o reformando un centro deportivo existente
  2. Estás creando un centro deportivo nuevo

En el primer caso, conoces el grosor de suelo que necesita tu gimnasio. En el segundo, necesitas analizar el impacto potencial de un gimnasio nuevo. Si el centro deportivo es un edificio único, no necesitarás preocuparte por los vecinos. Sin embargo, es de vital importancia tener en consideración al resto de salas dentro del gimnasio.

En un centro deportivo, lo normal es que haya zonas más silenciosas como una sala de yoga o pilates. En los centros de alto nivel, tendrás que considerar la ubicación de instalaciones de spa, las cuales pueden incluir salas de masaje y salones de belleza. También encontramos áreas de relax como la cafetería o la zona de chillout. ¿Cómo de cerca respecto al gimnasio principal van a estar estas zonas más tranquilas?

Si comparten paredes, techos, o suelos, podrás solucionar en parte los problemas derivados del ruido y las vibraciones, pero para ello tendrás que tener en mente a las zonas silenciosas al disponer espacialmente el resto de tu gimnasio. Además, resulta efectivo instalar un suelo lo suficientemente grueso, ya que este absorberá las vibraciones y reducirá considerablemente el ruido generado.

Si tu centro deportivo no se encuentra aislado, entonces tendrás que pensar en los vecinos. Sin un suelo adecuado, las actividades de alto impacto causarán vibraciones y perturbaciones acústicas para cualquiera que esté cerca. Sería una buena idea ser cautos en este sentido para satisfacer a todas las partes implicadas. Para ello, nada mejor que instalar un suelo más grueso y antivibraciones para minimizar la posibilidad de molestar a cualquier vecino, a la vez que nos mantenemos dentro del límite de decibelios permitido.


Gym flooring when using heavy weights.

Consecuencias acústicas

Un gimnasio ajetreado puede ser muy ruidoso. Más aún cuando tienes una zona de peso libre a rebosar. Si a eso le sumas el levantamiento de peso muerto y olímpico, los golpes pueden ser atronadores, y, para algunos usuarios, puede resultar molesto e intimidante. ¡Nada bueno para el negocio!

Para estas áreas específicas de levantamiento, sería inteligente usar un suelo más grueso. Los usuarios más experimentados usarán lo que tengan disponible, así que si quieres limitar el ruido de las halteras de +100 kg chocando contra el suelo, una plataforma de levantamiento es la mejor opción. Si esta solución se sale de tu presupuesto, puedes colocar colchonetas de levantamiento extra gruesas que absorban el impacto de estas actividades.

Tener el grosor de suelo adecuado en las diferentes zonas de tu gimnasio te ayudará a limitar el impacto acústico de todas las actividades. El suelo de goma de 8 mm es uno de los más usados, limitando vibraciones y sonidos procedentes de las máquinas de musculación y cardio. Opciones más gruesas, de entre 12 mm y 500 mm, son una mejor opción si buscas reducir el ruido de las mancuernas y/o halteras cayendo al suelo al final de cada serie.

Si bien todos los gimnasios tienen un ruido de fondo inevitable, es una gran idea limitar el daño de percusión que puede ocurrir al dejar caer los pesos. Un suelo más grueso crea un ambiente más agradable en el gimnasio, y, en el marco de un centro deportivo, juega a favor de un entorno en el que se persigue la mejora del bienestar.


Durabilidad, impacto, y sensación

Además de minimizar el impacto acústico de los usuarios más entusiastas, el grosor del suelo de tu gimnasio también condiciona su durabilidad. La goma (también llamado caucho) es, a día de hoy, el material más usado para suelos de gimnasio debido, principalmente, a su resistencia al desgaste por uso. Este dominio también se debe a que los suelos de espuma –endebles y menos estables– han caído en desuso.

Casi cualquier forma de ejercicio físico crea un impacto en el suelo, no solo las pesas. Por ejemplo, si tu gimnasio tiene una zona de HIIT, se pueden causar daños notables en el suelo de diferentes maneras: saltos de caja, movimientos de pesas rusas, golpes de balones medicinales, o cuerdas de batalla. Además de proteger el cuerpo, un suelo más grueso puede prevenir daños provocados por roturas de impacto.

Un suelo de goma más grueso no solo será capaz de soportar el tráfico diario de usuarios, sino que también proporcionará una sensación de calidez e ingravidez al caminar por el gimnasio. Es un alivio para aquellos usuarios con piernas extenuadas o articulaciones doloridas; un efecto casi terapéutico para quienes deambulan por el gimnasio recuperándose de su sesión de entrenamiento.


Seguridad y protección ante todo

Los factores más determinantes a la hora de elegir un suelo para tu gimnasio deberían ser la seguridad de tus usuarios y la protección y longevidad de tu equipo. Un suelo más grueso aportará una superficie más acolchada contra los impactos y reducirá el riesgo de lesión. Sin embargo, un suelo ligeramente más fino puede resultar más estable para los pies en los ejercicios más pesados. Al final todo se reduce a equilibrar necesidades e investigar si determinado grosor aporta seguridad a una zona específica del gimnasio.

Proteger tu equipo es tan importante para un uso seguro como para asegurar su longevidad. Un equipo dañado o defectuoso puede provocar lesiones de gravedad, y las caídas repetidas de equipamiento sobre un suelo inadecuado pueden poner en riesgo la seguridad. Una zona de pesas libres se beneficiará de un suelo más grueso para prevenir daños, no solo al suelo bajo la protección, sino al equipo utilizado.

En ambos apartados, para optimizar la seguridad de tus usuarios y la protección de tu equipamiento, lo más razonable es optar por un suelo de, al menos, 12 mm de grosor. Este es el grosor mínimo para amortiguar impactos y mantener un buen nivel de estabilidad bajo los pies. Cuanto más grueso sea el suelo, más acolchamiento obtendrás, protegiendo así a tu equipo y minimizando el riesgo de cualquier daño potencial.


Resumen

Escoger el grosor adecuado para el suelo de tu centro deportivo dependerá de los factores que consideres más importantes. Aunque te interesa respetar las salas e inmuebles adyacentes a tu gimnasio, la seguridad y bienestar de tus usuarios deberían tener prioridad. 

Si tu presupuesto te lo permite, puedes cubrir todas las superficies con revestimiento de goma de entre 12 mm y 50 mm de grosor, lo que satisfará la mayoría de problemas de ruido e impacto a la vez que minimizará el riesgo de daño para los usuarios. Un suelo de 8 mm de grosor sería el mínimo para reducir parte de los problemas acústicos de tu gimnasio y proporcionar un nivel de seguridad suficiente.

No hay una fórmula para determinar el grosor ideal del suelo de tu gimnasio. Todo se reduce a los requisitos de tu gimnasio y al límite presupuestario para satisfacer los máximos posibles.

En GYM Constructor trabajamos con fabricantes y proveedores para satisfacer las necesidades de nuestros clientes. No suministramos equipamiento, sino que buscamos la mejor solución para tu instalación al ponerte en contacto con nuestros socios de confianza. Si quieres más información sobre los precios o servicios que ofrecemos, no dudes en rellenar un breve formulario y nos pondremos en contacto contigo.

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Descargo de responsabilidad: Las opiniones y posturas defendidas en esta publicación provienen de los autores y colaboradores y no reflejan necesariamente los puntos de vista y políticas de la comunidad profesional de fitness.